Far Cry 3 Blood Dragon

Far Cry 3 Blood Dragon

Homenaje ochentero del bueno

Far Cry 3 Blood Dragon es uno de esos pocos juegos que aparecen muy de vez en cuando y que son tan especiales que merecen la pena ser jugados. Es una locura jugable, una broma, un divertimento desenfadado, un videojuego que no se toma en serio nada ni nadie, ni siquiera a sí mismo. Y por eso funciona tan bien. Blood Dragon es pura diversión y su homenaje a los “ochentas” es descarado y pasado de vueltas. Es un juego ideal para treintañeros. Ver descripción completa

PROS

  • Vuelven los 80s
  • Divertido y alocado
  • Música excelente

CONTRAS

  • Misiones secundarias algo flojas

Muy bueno
8

Far Cry 3 Blood Dragon es uno de esos pocos juegos que aparecen muy de vez en cuando y que son tan especiales que merecen la pena ser jugados. Es una locura jugable, una broma, un divertimento desenfadado, un videojuego que no se toma en serio nada ni nadie, ni siquiera a sí mismo. Y por eso funciona tan bien. Blood Dragon es pura diversión y su homenaje a los “ochentas” es descarado y pasado de vueltas. Es un juego ideal para treintañeros.

Vuelven los 80

Blood Dragon es una historia completamente nueva, con nuevo héroe, nuevo mapa y nueva ambientación reutilizando el motor gráfico de Far Cry 3. Es imposible situarlo en algún punto dentro de la saga Far Cry, pero da igual, ahí está. Lo que más destaca de este juego es que rebosa los años ochenta por todos lados. Hay referencias en música, diálogos de películas, estereotipos de personajes… y todo pasado de rosca. El juego camina entre el homenaje y la caricatura en una línea muy fina, pero al mismo tiempo tan bien definida que no queda ni raro ni fuera de contexto.

En realidad Blood Dragon, se parece bastante al estilo Far Cry al que ya estamos acostumbrados. Es una mezcla entre juego de acción en primera persona y juego sandbox. Hay misiones principales que hacen avanzar la historia y luego tienes diferentes aventurillas para o bien pasar el rato o bien para mejorar tu personaje y armas. Pero todo se ha minimizado para hacerlo más digerible: el mapa es más pequeño, la progresión de habilidades es lineal, el número de enemigos o animales diferentes es inferior, etc. No es para nada algo malo, de hecho este adelgazamiento hace de Blood Dragon un juego más directo, en el que debes pensar lo mínimo y el disfrute es mayor.

El mapa está plagado de asentamientos enemigos que debes conquistar. Una vez son tuyas estas fortificaciones accedes a misiones secundarias que, de cumplirlas, te otorgan accesorios para las armas. Además de todo esto encontrarás objetos escondidos como cintas VHS y televisores que mejoran tus armas, también puedes cazar y recoger notas que al final producen el mismo efecto: mejorar tus habilidades de un modo u otro.

Pero lo importante es la misión principal, una aventura alocada que tiene el mismo peso argumental que la más cutre película ochentera. Hay de todo: desde soldados que parecen salidos de una peli de Schwarzenegger, dinosaurios que lanzan rayos láser por la boca, mucha luz de neón, bases subterráneas, armas futuristas y un héroe que tiene la habilidad para activar una visión al más puro estilo Terminator. ¿Qué más se puede pedir?

Más directo que nunca

No hay mucha diferencia entre Blood Dragon y el Far Cry 3 original en este aspecto. Lo más destacable es que el número de armas es inferior, el número de vehículos también y las habilidades son lineales (es decir no eliges qué puedes o no mejorar sino que lo establece tu nivel).

El sigilo será siempre una opción, pero Blood Dragon te empuja a jugar sin pensar mucho. Es más acción directa, entrar a saco en las bases, matar a todos y preguntar después. De todos modos sigue siendo igual de satisfactorio acabar con todos con el arco y flecha sin ser visto.

Neón y música sintetizada

El aspecto de Blood Dragon es fantástico, con unos colores de neón que empapan toda la pantalla. El diseño artístico es futurista, pero tal y como lo imaginábamos 20 años atrás. Gráficamente es un juego resultón, y aunque al principio empacha tanta excentricidad cromática, al final te acostumbras.

La música es, posiblemente, lo mejor de esta aventura. Cargada de sintetizadores, baterías eléctricas y melodías añejas. La banda sonora es muy buena, es dinámica y encaja con la acción a la perfección. Un gran trabajo.

Divertido y muy loco

Desde la intro del juego, con imágenes y música influenciadas por Terminator, pasando por la jugabilidad, y terminando en los diálogos locos, todo en Blood Dragon expira homenaje. Pero homenaje del bueno, no de ese hortera que no aporta nada. Far Cry 3 Blood Dragon funciona, pero lo hace más por la carcasa ochentera que por lo que hay en su interior que, en resumen, sería un típico Far Cry adelgazado. Aun así el paquete es demasiado bueno como para dejarlo pasar: es un juego muy divertido y sorprendente, cosa que no es fácil de ver últimamente. Quédate con eso.